De migraciones, diáspora, extranjeridad y otros partos, Laura Kait

Presentación del Programa para AFECTADOS POR LA MIGRACIÓN

Laura Kait (2004)

Uno de los significados del término migración es: “movimiento de

partículas en una dirección determinada, bajo la influencia de una fuerza”,

acepción que se usa en química. Lo elijo, porque me ha hecho pensar que la

vida de un sujeto es una migración consecuente desde la salida del útero

materno, la entrada en una familia, el encuentro con la palabra, con amores y

odios, el parvulario, la escuela, la universidad, los trabajos, la pareja, los hijos.

Podríamos matizarla así: movimiento de un sujeto en una dirección

determinada, bajo la influencia de determinadas fuerzas.

Si a este proceso le agregamos un cambio de país, efecto de las

diásporas contemporáneas, nos encontraremos con no pocos conflictos. En la

situación de migrar, todo aquello que se ha ido recorriendo en una vida se

vuelve a poner en cuestión, tanto que podríamos metaforizarlo como un nuevo

nacimiento. Se sale de ese útero particular que consideramos la propia tierra,

hacia algo desconocido pero imaginado, hacia algo nuevo pero supuesto y

entre lo imaginado o lo supuesto y el encuentro con la realidad el sujeto sufrirá

una nueva situación de parto. Podemos abundar en este término, parto deriva

de partir, marchar, irse y también significa partirse, separarse.

El primer parto, aquél del que no queda memoria, la salida del “paraíso

perdido”, nos incluye en el territorio materno.

Continente de amor, cuidados y atenciones, en el mejor de los casos, del

que vamos a ser separados de entrada por la presencia de un tercero, la

palabra del padre. Ese primer territorio, el cuerpo de la madre, también habrá

sido un mito, que como todo mito nos remite a lo prohibido, a lo intocable, a

una mentira que expresa la verdad de un deseo imposible.

El territorio del lenguaje, en cambio, implica la pérdida de ese mito de

totalidad y supuesto bienestar en el campo materno, y a partir de esa

separación, abrirnos al deseo. Aquello que perdemos porque no hay completud

entre una madre y su hijo, abre las puertas al deseo: una adquisición.

Deseamos porque algo nos falta, y que nos falte es garantía de seguir

deseando, de estar del lado de la vida.

Así nos constituimos como sujetos, con nuestra lengua, nuestras

identificaciones y el propio deseo de.

Así es que podemos pensar que nos hacemos sujetos como extranjeros.

Venimos de un territorio donde todo era un hecho (aunque mítico), hacia el

territorio de la falta: del deseo inconsciente y los anhelos conscientes. Es un

viaje desde el útero maternos al territorio de la palabra. Así, un sujeto se

constituye como extranjero de sí mismo.

– 1 –

https://www.umbral-red.org/

umbral_publicaciones@yahoo.esUMBRAL Red de Asistencia “psi»

Publicaciones

Diáspora, viene del griego y significa dispersión. Si vamos a leer

“dispersar”, encontramos sinónimos tales como separar y diseminar (a

personas o cosas). Elijo este significado porque nos lleva a separación en esta

serie que vamos armando: diáspora, dispersión, partida, parto, separación;

advertidos de que no se trata de sinónimos, a pesar de lo que diga el

diccionario. Pero, además, lo que normalmente llamamos diáspora, por ejemplo

del pueblo judío, no es tal, salvo que se lo piense sólo en un sentido físico.

Justamente esta cultura no ha sido diasporizada (si se me permite el

neologismo) debido a la conservación de la palabra, tanto la de la lengua como

la del Libro.

Así, migración, diáspora, extranjero, nos resuenan ahora con otras

significaciones

Esto que hasta el momento podría parecer una investigación

terminológica, no es otra cosa que un apoyo para ayudarnos a comprender

algo de lo que se juega en la migración para un sujeto, que puede ir desde lo

más simple que es una separación una despedida, que no por simple deja de

ser una situación dolorosa; hasta la sensación de encontrarse disperso,

disgregado, diasporizado, desbaratado o roto en la nueva situación.

Los psicoanalistas trabajamos con esto, con las palabras y los actos que

en la historia personal de cada sujeto han ayudado o no a separarse para

hacerse un adulto. La vida misma, en todo caso, es una migración desde el

lugar del Otro hacia el propio lugar. Llena de continuas y fructíferas

separaciones.

Trabajamos sobre la constitución del deseo particular de cada uno, para

que pueda reconocerse ese deseo y tratar de que los actos vayan acordes al

deseo para que cada uno pueda querer lo que desea y no ir en contra. Es lo

que a veces, cuando lo encontramos, en momentos privilegiados, solemos

llamar “ser feliz”.

Pero separación, autonomía, reconocimiento del propio deseo, queda

lejos de la dispersión. Una cosa es la falta que sostiene un deseo y otra muy

diferente es la carencia, la ausencia de referentes que suele producirse en las

situaciones extremas de extranjeridad como la migración. Entonces se echan a

faltar los amigos dejados lejos, el olor de la sopa en casa, las glicinas del patio

de al lado, y hasta un bienestar que no existía en el momento en que decidimos

partir.

Cuando estas situaciones no pueden elaborarse por no ser escuchadas

por otro y acompañadas, ni el propio sujeto se entera de lo que está viviendo

salvo por los actos. Y esos actos se producen y reproducen, segregación,

marginación, imposibilidad de entrada a la nueva lengua, crítica constante al

país que lo recibe, melancolía sobre lo dejado atrás. Cuando la separación no

puede ser elaborada, comienza a actuarse, el sujeto se separa y es separado

de la nueva comunidad, se producen rompimientos de parejas, abruptos

cambios profesionales (a veces causados por situaciones de realidad

– 2 –

https://www.umbral-red.org/

umbral_publicaciones@yahoo.esUMBRAL Red de Asistencia “psi»

Publicaciones

económica brutal, pero muchas otras no), problemáticas de extranjeridad con

los propios hijos, situaciones de violencia, aislamiento, enfermedades que

demandan atención y acompañamiento y un largo etcétera.

Pero migrar, no sólo cambia al sujeto que llega, sino que altera la

sociedad, la comunidad y hasta el vecindario de quienes reciben. Barcelona,

lugar donde vivimos (y muchos porque lo hemos elegido), es una ciudad donde

el migrante es un hecho. El que llega ha de construirse un lugar ¿y el que

recibe? El que recibe, en la mayoría de los casos no ha invitado

explícitamente1, lo que produce desde segregaciones o conflictos raciales

importantes, hasta rivalidades pequeñas y mezquinas (también importantes),

ante el pánico a que le quiten el lugar.

Para continuar con nuestro ejemplo del parto, es como la llegada de un

hermanito, y todos sabemos el lío que se produce en las familias ante la

llegada del hermanito. Sólo que en este caso no se trata de uno que llega sino

de miles. Para el que llegó primero o incluso para el que se cree que siempre

estuvo allí y no ha tenido que ganarse el lugar, la llegada del otro también

requiere un proceso donde han de elaborarse importantes cambios. Y ya

sabemos que hay hermanos que se aman, que construyen relaciones

amistosas y de verdadera fraternidad y otros que se detestan, entre estos dos

extremos, tenemos un amplio abanico de posibilidades y es tarea de cada uno

o de cada comunidad elegir o no trabajarlas.

Es en el marco de esta realidad que vivimos hoy en Catalunya, en la

sociedad en que nos incluimos, esta sociedad donde cada día está más de

moda la palabra mestizaje, es aquí, donde nos proponemos inscribir el

Proyecto UMBRAL. El trabajo que nos proponemos va dirigido a los que llegan

y los que estaban, a aquellos que deseen saber qué les pasa, qué es lo que no

funciona, que los detiene ante el UMBRAL y no permite cruzarlo hacia ese otro

lado. Nos proponemos acompañar en esa travesía porque sabemos que del

otro lado del UMBRAL hay un mejor lugar posible para cada sujeto que quiera

saber sobre su propia posición.

1 Aclaro, “explícitamente” porque los países ricos que estimulan la inmigración, normalmente la necesitan

por razones económicas, para suplir falta de mano de obra entre los locales.

– 3 –

Habilidades

Publicado el

7 septiembre 2025

Umbral
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.